Hace diecisiete años, el Chef Gerardo llegó a Tapachula con la firme intención de compartir su pasión por la gastronomía y aportar su experiencia al crecimiento culinario de la región.
Desde entonces, su nombre se ha convertido en sinónimo de calidad, compromiso y hospitalidad.
A lo largo de su trayectoria, ha sido asesor de reconocidos restaurantes de la ciudad, proyectos que pertenecen a grandes amigos que ha cosechado con el paso del tiempo. Su sello profesional y su calidez humana han dejado una marca en la escena gastronómica local, ganando el cariño y la confianza de clientes que se transforman en verdade ros amigos.
Hoy, el Chef Gerardo dirige sus propíos proyectos, donde cada detalle refleja su filosofía: cocinar con amor, servir con respeto y crear experiencias que conquisten todos los sentidos. Con la guía de su liderazgo, transmite esa misma actitud de servicio y excelencia a su equipo, generando un ambiente donde la pasión y el trabajo bien hecho son los ingredientes principales.
Y en este mes especial -pues el 28 de noviembre celebra su cumpleaños-, quisimos con versar con él para conocer más de su historia, sus motivaciones y su manera de entender la cocina.
"En estas tierras me encontré con una mujer que llena mi corazón y que me cautivó en todos los sentidos posibles: mi esposa, Carito Fierro".
Con esa frase inicia nuestra charla, dejando claro que detrás del chef hay un hombre profundamente agradecido con la vida, con su tierra adoptiva y con las personas que forman parte de su historia.
1. Después de 17 años en Tapachula, ¿cómo recuerdas tus inícios y qué fue lo que te hizo enamorarte de esta ciudad y su gente?
Me encontré con gente cálida y amable en varios lugares: en el mercado, con mi arrendador, con mis vecinos. Llegando aquí aprendí que una buena taza de café acompañada de un pan dulce mientras cae el aguacero, o un atole de maíz del Mercado del Soconusco con un rico tamal de chipilin, son la gloria. Observar el verde por todos lados, las majestuosas ceibas milenarias a mitad de calle y la imponente vista del volcán... ¿cómo no enamorarse de estas tierras bendecidas por Dios?
2. A lo largo de tu trayectoria has asesorado a varios restau rantes reconocidos.
¿Qué aprendizajes te han dejado esas colaboraciones y cómo han influido en tu estilo actual de cocina y gestión?
Es indudable que todos los días se aprende algo nuevo. Colaborar con distintos empresarios del ramo gastronómico, no en esta ciudad sino también en otros lugares del estado, me provoca un profundo agradecimiento por la confianza que de positaron en mi.
Aprendi a utilizar en mis recetas la aportación invaluable de los ingredientes de la región, como el mango Ataulfo, el chipilin, el café, el cacao, el chicozapote, el caimillo y muchos más.
En todos los casos de mis asesorias, aprendí a valorar más que a un cliente, a un buen amigo con quien compartir la pasión por la cocina.
3. Hoy diriges tus propios proyectos gastronómicos. ¿Cuál dirias que es el sello personal del Chef Gerardo y qué es lo que más disfrutas al compar tirlo con tus clientes?
Procuro compartir todos los dias con clientes, amigos y personal a mi cargo las enseñanzas y filosofia que me dejo mi amado padre, don Tirso, quien, al lado de mi madre, doña Carmelita, profesaron toda su vida, con el ejemplo, sus valores y amor por la familia, pero sobre todo el amor por Dios.
Nuestro sello personal probablemente sea lo que siempre pido a nuestros meseros: atender con calidez, la cual siempre debe ir acompañada de la calidad.
4. La gastronomia es también un trabajo en equipo. ¿Cómo logras transmitir esa pasión y actitud de servicio a las personas que te acompañan en cocina y en sala?
Involucrándonos en todos los detalles y en la labor que desempeña cada uno de los miembros del equipo, haciéndoles ver la importancia de su labor y demostrandoles con hechos las ventajas y bondades de estos negocios cuando se hacen las cosas bien.
5. En este mes especial para ti, ¿qué mensaje te gustaría compartir con tus clientes, amigos y colaboradores que te han acompañado durante to dos estos años de sabor y amistad?
Valoren lo que tienen: su fami ía, su tierra, sus tradiciones y cultura, su trabajo.
Denle gracias a Dios y disfruten el mejor regalo que El nos da todos los dias: el hoy.
Su presente es lo que realmen te importa y lo que hagan con él fincara buenas bases para el mañana.
Seamos empaticos, pongamo nos en los zapatos de los demás y procuremos ayudar a quien lo necesite.
El Chef Gerardo representa la pasión convertida en vocación, la experiencia transformada en sabor y la amistad servida en cada plato.
Su historia es un recordatorio de que la excelencia no solo se construye con técnica, sino con cariño, constancia y el deseo de hacer sentir bien a los demás.
