Viri Figueroa

“El servicio público tiene sentido cuando nunca se pierde la cercanía con las personas.”

“Hay historias que se escriben con palabras y otras con la forma en que vivimos.”

Hay personas a las que los cargos las definen. En el caso de Viri Figueroa, ocurre lo contrario. 

Viri Figueroa ha recorrido distintos espacios de la administración pública en Chiapas, antes que directora general del Colegio de Bachilleres de Chiapas, diputada o regidora, es una mujer orgullosamente tapachulteca, madre de Regina, amante de la literatura y convencida de que las mejores decisiones nacen de escuchar. En esta conversación, dejamos por un momento la agenda institucional para conocer a la mujer detrás del servicio público: los libros que la acompañan, el tiempo con su hija, las conversaciones con su familia y el profundo amor que siente por Tapachula, la ciudad donde comenzó su historia y donde siguen viviendo muchos de sus sueños.

1. Si alguien que nunca ha escuchado hablar de Viridiana Figueroa te conociera hoy, ¿cómo te describirías?

Me describiría como una mujer curiosa, apasionada y profundamente orgullosa de sus raíces. Soy mamá, disfruto muchísimo leer, conversar y observar a las personas. Me interesa entender cómo piensan, qué las mueve y cómo podemos construir una sociedad más humana. Los cargos llegan y se van, pero uno siempre vuelve a la esencia.

2. ¿Qué es lo más importante en tu vida?

Sin duda, mi hija. Ella ha sido mi mayor maestra. La maternidad me enseñó a tener paciencia, a escuchar más y a entender que el tiempo de calidad vale mucho más que cualquier agenda. Todo lo que hago, en el fondo, busca que ella vea que vale la pena trabajar con honestidad y perseguir los sueños.

3. ¿Cómo es Viridiana como mamá?

Intento ser una mamá presente. No perfecta, porque eso no existe, pero sí cercana. Me encanta escuchar cómo le fue en su día, acompañarla en sus proyectos, viajar con ella y verla descubrir el mundo. También procuro enseñarle que la empatía, la disciplina y la gratitud son cualidades que abren más puertas que cualquier privilegio.

4. ¿Qué lugar ocupa la literatura en tu vida?

Muy importante. Leer me ha acompañado en distintas etapas de mi vida. Hay libros que llegan cuando más los necesitas y terminan cambiando la forma en la que ves el mundo. Me gusta la filosofía, la novela y los autores que te hacen pensar más allá de la última página. La literatura y la filosofía me ayuda a entender mejor a las personas y también a entenderme a mí.

5. ¿Qué haces cuando necesitas desconectarte?

Me gusta mucho tener momentos para mí. Disfruto leer, puedo perderme entre las páginas de un libro o simplemente pensar. También valoro enormemente el tiempo con mi familia y mis amigos. Una comida larga, una conversación sincera o un viaje improvisado siempre terminan recargándome de energía. Creo que el equilibrio entre la vida personal y la profesional es indispensable para mantener los pies en la tierra.

6. Tu trayectoria ha pasado por el Cabildo de Tapachula, el Congreso del Estado y ahora la Dirección General del COBACH. ¿Qué tienen en común esas etapas?

Todas me han recordado que el servicio público tiene sentido únicamente cuando mejora la vida de las personas. He aprendido mucho en cada responsabilidad, pero, sobre todo, he confirmado que escuchar siempre será más importante que hablar.

7. ¿Qué ha sido más difícil: crecer profesionalmente o mantener el equilibrio personal?

El equilibrio. Porque quienes asumimos responsabilidades públicas sabemos que el tiempo deja de pertenecernos por completo. Sin embargo, con los años he aprendido que cuidar a mi familia y cuidar de mí también es parte de servir mejor.

8. ¿Hay algo que pocas personas sepan de ti?

Que soy bastante reflexiva. Me gusta cuestionarme, escribir ideas cuando estoy sola y pensar constantemente cómo puedo ser una mejor persona. Disfruto mucho las conversaciones profundas y creo que nunca dejamos de aprender.

9. ¿Qué sueños te quedan por cumplir?

Sueño con seguir sirviendo a la gente. Amo profundamente Tapachula; es la ciudad donde nací, crecí y donde aprendí el valor del trabajo. No sé qué responsabilidades me depare el futuro, pero sí sé que, si alguna vez la vida me brinda una nueva oportunidad de trabajar por Tapachula, la asumiría con el mismo compromiso y cariño con el que he desempeñado cada etapa de mi vida pública.”

10. ¿Qué representa Tapachula para ti?

Es mi hogar. Ahí están mis recuerdos, mi familia, mis amistades y gran parte de mi historia. Es donde pertenezco. Tapachula tiene un enorme potencial y creo que merece seguir creciendo con visión, orden y cercanía con su gente.

11. ¿Qué legado te gustaría dejar?

Me gustaría que las personas dijeran que fui una mujer congruente, que escuchó, que trabajó con honestidad y que nunca perdió la sencillez. Los reconocimientos pasan; el cariño y la confianza de la gente permanecen.

12. Si pudieras definir tu filosofía de vida en una frase, ¿cuál sería?

Que nunca debemos dejar de aprender, de servir y de amar profundamente a quienes nos rodean. El éxito no se mide por los cargos que ocupamos, sino por las vidas que logramos tocar positivamente.