La visita del Maestro DAIWON MOON 151° examenes de Cintas Negras

Tapachula fun testigo de un acontecimiento histórico que quedará grabado en el alma de todos los practicantes de Taekwondo. Durante los dias 11 y 12 de octubre, la Escuela Moon Moo Won - Moo Duk Kwan se convirtió en el corazón del arte marcial, recibiendo con honor la visita del Maestro Daiwon Moon, padre del Tae kwon do en México y una de las figuras más respetadas del mundo marcial.

Su presencia fue macho más que la de un maestro; fue la de una leyenda viva, un guardián de la escencia pura del Taekwondo que con humildad y firmeza, cintinúa sembrando valores den cada generación.

En 1969, el Maestro Daiwon Moon llegó a México con una mi  misión sagrada: transmitir el Taekwondo no como un simple deporte, sino como un camino de vida. Desde entances, su legado se ha expandido a lo largo del país, transformando a miles de personas a través de la disciplina, la humildad, el honor y la superación constante.

Más de medio siglo después, ese linaje sigue vivo en cada escuela, en cada dojang, en cada alamno que alza el saludo marcial con respeto. Y Tapachula, Chiapas, es una de las ciudades donde ese espiritu se mantiene mis fuerte que nunca.

El linaje en Tapachula: la familia Victorio.

Habiar del Taekwondo en Tapachula es hablar del Maestro Arnoldo Victorio Sandoval, un hombre cuya vida entera ha estado consagrada al arte marcial.

Su presencia, junto con la de su familia, representa la raíz y la expansión de este legado en la región. Su esposa, Patricia, y sus cuatro hijos - Jonathan, Christopher, Kimberly y Michelle - también han dedicado su vida al Taekwondo, dirigiendo sus propias escuelas y farmando a nuevas generaciones con los midmos valores que aprendieron desde la infancia.

Esta familia encarna la escencia de Moon Moo Won - Moo Duk Kwan: la transmisión del conocimiento no solo a través de la enseñanza, sino del ejempio, la constancia y el amor por la disciplina.

Durante el 151°  examen de cintas negras, la familia Victorio fue un pilar en la organización y representación de la escuela, rflejando el compromiso y la fuerza que los han convertido en los principales embajadores del Taekwondo en Tapachula y en todo el sureste mexicano.

El honor de los más jóvenes .

El 10 de octubre, los alumnos de grados KLUPS, tuvieron un momento de privilegio al presentar su examen frente al Maestro Daiwon Moon. Para muchos de ellos fue la primera vez que se encontraban cara a cara con la figura que dió origuen a su linaje, el hombre que trajo el Taekwando a México.

Sus movimientos aunque aún en formación, irradiaban energía y respeto. La inocencia de sus rostros se mezclaba con la seriedad de quien comprende que está ante algo mas grande que uno mismo.

El maestro los observa con una expresión serena, con ese brillo en los ojos que solo aparece cuando se reconoce el futuro en los más jóvenes. Para esos niños aquel recuerdo será un momento imborrable: haber sido vistos por el fundador del arte que practican.

El fuego del examen DAN y POOM.

Los días 11 de octubre, más de 70 alumnos se presentaron para obtener su grado DAN y POOM de cinta negra, en una jornada que fue más una ceremonia espiritual que un examen.

El ambiente en el dojang era sagrado: el eco de los kiaps resonaba como truenos, las formas fluían con precisión y los combates mostraban respeto, coraje y determinación.

Cada participante se enfrentó no solo a su oponente, sino a sí mismo. Cada golpe, cada forma, era una conversación entre cuerpo y espíritu.

El Maestro Daiwon Moon observa con aención, acompañando a todos los sinodales, entre ellos el maestro Fernando Cedala, uno de los primeros alumnos que tuvo cuando aún enseñaba a niños, y quien hoy sigue siendo una figura fundamental dentro de la organización.

Su presencia fue profundamente simbólica: representaba el puente entre la primera generación de alumnos y los nuevos practicantes que hoy mantienen vivo el legado del Taekwando en México.

El espíritu Moon Moo Won - Moo Duk Kuan.

El Taekwando que el Maestro Moon trajo al país conserva su pureza en la escuela Moon Moo Won - Moo Duk Kuan, reconocida por su fidelidad a los valores originales del arte coreano. Aqui, cada saludo, cada paso, cada combate se realiza con la consciencia de que somos descendientes de un linaje puro, una tradición que proviene directamente de Corea y que ha encontrado en los mexicanos el espiritu ideal para florecer.

Durante el examen, esa pureza se sentía en el aire. No era solo técnica, era espíritu. Los alumnos, conscientes de la trascendencia del momento, se entregaron por completo. La energia del dojang vivaraba con una intensidad que conmovia incluso a los espectadores. Era la manifestación viva del espiritu marcial: respeto absoluto, concentración total y humildad ante el maestro y ante uno mismo.

El mensaje del maestro.

Al concluir las pruebas, el Maestro Daiwon Moon dirigió uras palabras a todos los presentes.

Habló del valor de la disciplina, de la gratitud hacia México, su segunda patria, y de la importancia de mantener la pureza del arte que tanto ama.

Recordó que el Taekwondo no se limita al combate, sino que es una forma de vida que enseña a servir, a honrar y a crecer espiritualmente.

Sus palabras calaron hondo. No era un discurso común; era un llamado a la conciencia, una invitación a vivir el arte marcial como un camino de desarrollo humano. Muchos sintieron el nudo en la garganta, sabiendo que estaban frente a una figura que ha cambiado vidas, que ha inspirado generaciones y que representa lo mejor del espintu coreano y mexicano unidos en un solo proposito.

México y Corea: un lazo eterno.

El Taekwondo une dos culturas que comparten virtudes esenciales: el respeto, la nobleza y la búsqueda de la excelencia.

En el saludo marcial del maestro hacia sus alumnos mexicanos, se sintetizaba la historia de dos pueblos que han sabido encontrarse en los valores más altos del ser humano.

El Maestro Moon no vino solo a examinar, vino a recordar que el verdadero Taekwondo se enseña con el alma y se transmite con el ejemplo.

Un cierre que marca el inicio de una nueva etapa.

El 151° examen de cintas negras no fue un punto final, sino un nuevo comienzo.

La visita del Maestro Dae Won Moon a Tapachuka reafirmó que Taekwondo sigue más vivo que nunca.

Los alumnes que obtuvieron su grado no solo recibieron una cinta, sino una responsabilidad: la de custodiar y expandir este legado con integridad, disciplina y amor.

La Escuela Moon Moo Won - Moo Duk Kwan y la familia Victorio continúan siendo el corazón de este movimiento en el sur del pais, formando artistas marciales con espíritu, carácter y propósito.

Cuando el Maestro Moon se despidió, el silencio del dojang se llenó de gratitud. Todos sabían que habian sido parte de algo más grande: un encuentro con la raíz del Taekwondo, con la historia viva de un arte que enseña no solo a luchar, sino a vivir con honor.