DR. JORGE ENRIQUE PEREYRA ARZATE

Vocación, disciplina y talento Chiapaneco al servicio de la medicina.
Hay trayectorias que se construyen paso a paso, con esfuerzo, pasión y una profunda convicción de servicio. La historia del Dr. Jorge Enrique Pereyra Arzate es precisamente una de esas: la de un joven nacido en Tapachula, Chiapas, que decidió dedicar su vida a la medicina y que, con disciplina y constancia, ha logrado formarse en algunas de las instituciones más prestigiosas del país.

Egresado de la Facultad de Medicina de la Universidad Nacional Autónoma de México, el Dr. Pereyra continuó su preparación con una especialidad en Cirugía General en el Centro Médico ABC, y posteriormente con la subespecialidad en Cirugía Plástica Estética y Reconstructiva en el Hospital Central Militar, consolidando así una sólida formación médica respaldada por certificaciones y participación académica. 

Su camino profesional ha estado marcado por el estudio constante, la investigación y el deseo de perfeccionarse para ofrecer siempre lo mejor a sus pacientes. Hoy, con una visión clara de la medicina moderna y un profundo compromiso humano, comparte con Style Social parte de su historia, su vocación y las experiencias que han definido su carrera.

La medicina es una vocación que exige entrega total. ¿Cómo nació en ti este deseo de dedicar tu vida a ella?

Desde temprana edad , tuve la oportunidad de convivir con mi abuelo y mi papá en su vida profesional y sentí una gran inquietud por ayudar a los demás, Con el tiempo, esa inquietud se transformó en una vocación clara a través de la medicina, 

La medicina representa para mí no solo una carrera, sino una responsabilidad ética y humana.

Tu formación se ha desarrollado en instituciones médicas de gran prestigio. ¿Qué ha significado para ti ese proceso?

Ha sido un proceso de gran exigencia, pero también de enorme crecimiento personal y profesional. La oportunidad de estudiar en la UNAM,  hacer la especialidad en el Centro Médico ABC y  la subespecialidad en el Hospital Central Militar me permitió adquirir una base sólida, no solo en conocimientos técnicos, sino también en disciplina, responsabilidad y compromiso con la excelencia médica.

Después de hacer cirugía general decidiste continuar con la subespecialidad en cirugía plástica. ¿Qué te motivó a seguir ese camino?

La cirugía plástica me atrajo por la capacidad que te da de regresarle a los individuos su confianza, el funcionamiento de su cuerpo, su apariencia física y mejorar su calidad de vida.

Sabemos que también has participado en investigación y publicaciones médicas. ¿Qué importancia tiene para ti el ámbito académico?

El ámbito académico es fundamental, ya que la medicina está en constante evolución. Participar en investigación y en la elaboración de publicaciones me permite contribuir al conocimiento médico, mantenerme actualizado у ofrecer una mejor atención a mis pacientes basada en evidencia científica.

A lo largo de tu formación también has tenido experiencias internacionales. ¿Qué aprendizajes te dejaron?

Las experiencias internacionales ampliaron mi perspectiva tanto médica como humana. Me permitieron conocer distintos enfoques de atención, fortalecer mis habilidades clínicas y entender la importancia del trabajo multidisciplinario en contextos diversos.

En una profesión tan exigente, ¿qué es lo más importante al momento de atender a un paciente?

Lo más importante es reconocer al paciente como una persona con dignidad, no sólo como un caso clínico.

Escuchar, respetar y actuar con empatía son pilares fundamentales para brindar una atención integral y ética.

Finalmente, ¿qué mensaje le compartirías a los jóvenes que sueñan con estudiar medicina?

Les diría que la medicina es una carrera exigente, pero profundamente gratificante. Requiere disciplina, constancia y vocación de servicio. Si realmente tienen el deseo de ayudar a los demás, encontrarán en la medicina una forma de trascender y generar un impacto positivo en la vida de las personas.

La historia del Dr. Jorge Enrique Pereyra Arzate es un ejemplo claro de cómo la vocación, la preparación constante y el compromiso pueden abrir camino hacia una carrera médica de excelencia.

Desde Tapachula hasta algunos de los centros hospitalarios más reconocidos del país, su trayectoria refleja el esfuerzo de quien entiende la medicina no solo como una profesión, sino como una verdadera misión de vida.

Hoy, con una visión moderna y un profundo sentido humano, el Dr. Pereyra continúa construyendo un camino que honra su formación y su origen, llevando siempre consigo el orgullo de representar el talento chiapaneco dentro del mundo de la medicina.