Martha Ingrid celebró su cumpleaños en una encantadora cena donde el cariño y la amistad se hicieron presentes. Inspirada en La Dolce Vita, la velada fue una invitación a disfrutar lo simple y a compartir sin prisas. Rodeada de familiares y amigos, se vivió una noche mágica llena de sonrisas, buenos deseos y gratos recuerdos, celebrando la vida con gratitud y plenitud.
