Octubre es reconocido a nivel mundial como el mes de la sensibilización sobre el cáncer de mama, una enfermedad que ca da año cobra miles de vidas pero que, detectada a tiempo, puede tener un pronóstico muy favorable. En Style Social nos sumamos a esta gran campaña de conciencia y prevención, acercando a nuestros lectores la voz de especialistas que tra-bajan día a día en favor de la sa lud de las mujeres.
En esta ocasión conversamos con la Dra. Claudia Janeth Pérez Ramirez, ginecóloga de gran prestigio en Tapachula, quien comparte información valiosa sobre la importancia de la detección temprana, los factores de riesgo y los avances médicos que hoy ofrecen esperanza a quienes enfrentan esta enfermedad.
¿Cuál es la importancia de la detección temprana en el cáncer de mama?
La detección temprana es crucial, ya que mejora significativamente el pronóstico, la calidad de vida y la supervivencia. Además, disminuye la necesidad de tratamientos más agresivos como radioterapia o quimioterapia, permitiendo en muchos casos procedimientos más conservadores como la tumorectomía o cuadrantectomía.
¿A partir de qué edad y con qué frecuencia recomienda hacerse una mastografia?
La edad y frecuencia dependen de los factores de riesgo de cada mujer.
Mujeres sin factores de riesgo: se recomienda iniciar a los 40 años, cada dos años, según la Sociedad Americana contra el Cáncer.
Mujeres con factores de riesgo (antecedentes familiares, mutaciones genéticas BRCA): deben iniciar desde los 30 años y realizarse una mastografía anual.
¿Qué factores de riesgo debemos conocer y qué hábitos pueden ayudarnos a prevenirlo? Factores de riesgo más relevantes: Mutaciones genéticas (BRCA1 y BRCA2). Antecedentes familiares en primer grado (madre, hermanas). Edad mayor de 50 años.
Uso prolongado de terapias hormonales.
Menarca temprana (menstruación antes de los 10 años).
Menopausia tardía (después de los 55 años).
Exposición a disruptores endocrinos (plásticos con Bisfenol A, pesticidas, productos de cuida do personal como jabones, ma quillajes y desodorantes).
Alcoholismo, obesidad y sedentarismo.
Hábitos que ayudan a prevenir: Mantener un peso saludable.
Consumir una dieta rica en granos integrales, verduras y frutas orgánicas.
Evitar alimentos enlatados o procesados.
Optar por la lactancia materna.
Realizar autoexploración y chequeos anuales.
Reducir consumo de alcohol.
Evitar terapias hormonales innecesarias y siempre bajo supervisión médica.
¿Qué avances recientes en tratamientos han mejorado el pronóstico de las pacientes?
Los biomarcadores tumorales han marcado un gran avance, ya que permiten detectar el tumor en etapas tempranas, conocer su agresividad y predecir la respuesta al tratamiento.
Asimismo, la inmunohistoquímica ayuda a identificar el subtipo biológico del cáncer de mama (Luminal A, Luminal B, HER2neu y Triple negativo), lo que permite personalizar los tratamientos, mejorando la supervivencia y la calidad de vida.
¿Qué mensaje les daria a las mujeres que todavía sienten miedo de revisarse o que están luchando contra esta enfermedad?
Que nunca subestimen el poder, de la autoexploración y las revisiones médicas anuales: una detección temprana salva vidas y mejora la calidad de vida.
A quienes hoy luchan contra el cáncer de mama, les digo que es natural sentir miedo, pero no están solas en este camino. Somos mujeres fuertes y capaces de enfrentar cualquier desafio. Existen además diversos grupos de apoyo emocional como la Asociación Mexicana de Lucha contra el Cáncer (AMLCC), (AM Breastcancer.org o la Fundación CIMA, que pueden brindar acompañamiento y fortaleza.
